Uno de los propósitos más repetidos al comenzar el año es “tener más energía”, “sentirse menos cansado” o “volver a dormir bien”. Sin embargo, muchas personas inician enero con la sensación contraria: agotamiento desde primera hora del día, falta de fuerza, dificultad para concentrarse y un descanso nocturno poco reparador.
Aunque solemos atribuir estos síntomas al estrés o a la edad, en la práctica diaria de la farmacia vemos que, en muchos casos, el problema está en una base nutricional deficitaria, especialmente en dos pilares fundamentales del metabolismo: el magnesio y la proteína.
Por qué después de las fiestas nos sentimos sin energía
Durante las fiestas se alteran de forma significativa varios factores que influyen directamente en nuestro nivel energético:
- Horarios irregulares de sueño
- Menor consumo de proteína
- Mayor ingesta de alcohol y azúcar
- Aumento del estrés físico y mental
- Menor actividad física estructurada
Todo esto impacta en el músculo, en el sistema nervioso y en la producción de energía celular. El resultado es un metabolismo más lento y un cuerpo que “no arranca” aunque volvamos a la rutina.
Aquí es donde magnesio y proteína juegan un papel esencial.
El magnesio: el mineral de la energía y del sistema nervioso
El magnesio es un mineral imprescindible para la vida. Participa en más de 300 reacciones enzimáticas, muchas de ellas relacionadas directamente con la producción de energía (ATP). Sin magnesio suficiente, las células no pueden obtener energía de forma eficiente, aunque la alimentación sea correcta.
Además, el magnesio:
- Regula la contracción y relajación muscular
- Participa en la transmisión nerviosa
- Ayuda a controlar el cortisol, la hormona del estrés
- Favorece la relajación y el descanso nocturno
Tras periodos de estrés, consumo de alcohol, exceso de café o ejercicio intenso, las reservas de magnesio se reducen con facilidad. Por eso es tan frecuente encontrar síntomas como calambres, fatiga, irritabilidad, dificultad para dormir o sensación de “agotamiento mental” al comenzar el año.
No todas las formas de magnesio son iguales. Desde la farmacia integrativa priorizamos formas con buena biodisponibilidad y tolerancia digestiva, como el bisglicinato, el citrato o el malato, muy presentes en las líneas de suplementación de Algemica y Kobho, pensadas para un uso continuado y seguro.
La proteína: mucho más que músculo
Cuando se habla de proteína, muchas personas piensan automáticamente en deportistas o en aumentar masa muscular. Sin embargo, la proteína es clave para mantener un metabolismo activo y saludable, especialmente en la vuelta a la rutina.
La proteína:
- Mantiene la masa muscular, que es el tejido metabólicamente más activo
- Ayuda a estabilizar la glucosa en sangre
- Aumenta la saciedad y evita picos de hambre
- Aporta aminoácidos necesarios para la síntesis de neurotransmisores
Durante las fiestas es habitual reducir la ingesta de proteína de calidad y aumentar los hidratos refinados y los dulces. Esto favorece la pérdida de masa muscular y una peor regulación energética, especialmente en mujeres a partir de los 40 años y en personas que intentan “comer menos” para compensar excesos.
Las dietas muy bajas en proteína, aunque sean populares en enero, suelen traducirse en más cansancio, peor recuperación y mayor dificultad para mantener hábitos saludables a largo plazo.
Magnesio y proteína: una sinergia clave en la vuelta a la rutina
Cuando se combinan adecuadamente, magnesio y proteína actúan de forma sinérgica:
- Mejoran la recuperación muscular
- Reducen la sensación de fatiga física y mental
- Favorecen un descanso nocturno más profundo
- Ayudan a mantener un metabolismo activo durante el día
Por eso, en farmacia integrativa, este tándem es una de las estrategias más útiles al inicio del año, tanto en personas activas como en aquellas que simplemente quieren recuperar energía y bienestar.
Las proteínas funcionales y complejos minerales de Algemica están orientados a cubrir necesidades metabólicas específicas, mientras que Kobho ofrece fórmulas más naturales y digestivas, ideales para personas con sensibilidad gastrointestinal o que prefieren un enfoque más fitonutricional. Esta combinación permite personalizar el consejo según cada caso.
Dietas recomendadas y dietas a evitar en enero
Las dietas que ayudan a recuperar energía son aquellas que:
- Incluyen proteína en cada comida (animal o vegetal bien combinada)
- Mantienen un aporte energético suficiente
- Se acompañan de minerales y micronutrientes adecuados
- Evitan ayunos prolongados innecesarios
Las dietas que NO se recomiendan en esta etapa:
- Dietas crónicamente hipocalóricas
- Dietas muy bajas en proteína
- Planes desestructurados “para compensar”
- Restricciones prolongadas sin supervisión
Estas estrategias solo aumentan el estrés metabólico y dificultan la adherencia a largo plazo.
El verdadero propósito de Año Nuevo: energía sostenible
Recuperar energía no significa forzarse más, sino darle al cuerpo lo que necesita para funcionar bien. Un metabolismo bien nutrido responde mejor al ejercicio, al trabajo diario y al descanso.
Si te notas cansada, sin fuerza o duermes mal desde que empezó el año, consúltanos. Ajustar magnesio, proteína y otros nutrientes clave puede marcar una gran diferencia en cómo te sientes cada día.